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Manifiesto de PATORUZU LABS

por el emprendimiento y la innovación para impulsar el crecimiento en Latinoamérica.

Septiembre 2013

Abordando las barreras del crecimiento económico.

Las condiciones económicas en Europa y EE.UU. siguen siendo un gran reto teniendo en cuenta que la Comisión Europea prevée que el PBI de la Eurozona se contraerá un 0,4% este año. Sin embargo, la creciente relevancia del crecimiento económico impulsado por Internet y las nuevas tecnologías podría transformar esta situación, ayudando a mejorar las vidas de millones de personas, creando nuevos empleos, nuevos conocimientos y esperanzas renovadas para un futuro mejor para Latinoamérica creando emprendedores y startups internacionalizables.

Según el Boston Consulting Group, está previsto que la economía de Internet en los mercados desarrollados del G-20 crezca a un ritmo anual del 8% en los próximos 5 años. En los mercados emergentes, se espera que el crecimiento anual sea del 18%. Estos porcentajes superan con creces los de los sectores tradicionales. La tecnología digital, que ya no se limita a las empresas de alta tecnología, está dando lugar a la reinvención de todos y cada uno de los sectores, con la promesa de crear nuevos empleos y riqueza. Esta tendencia de crecimiento puede ayudar a que Latinoamérica mejore sus perspectivas de futuro, ayudándola a emerger con más fuerza, más ágil y más próspera. Pero es necesario tomar más acciones para superar todos los obstáculos que amenazan con dificultar el progreso y minar el potencial de este sector vibrante y floreciente. Debemos asegurarnos de que contamos con las políticas, modos de trabajo y la ambición necesarias para tener éxito. Necesitamos abordar el hecho de que Europa continental actualmente no crea nuevas empresas destinadas al crecimiento, como ocurre aqui, ni produce emprendedores que confíen lo suficiente en el entorno que sus propios países pueden ofrecer a las startups. Los días en los que confiábamos en las grandes empresas o en el estado para la creación de empleo han llegado a su fin. Muchos de los empleos perdidos en los últimos años nunca volverán en su antigua forma. El emprendimiento, que ha sido el motor de crecimiento en Estados Unidos, no se ha fomentado de una manera eficaz o sistemática en Latinoamérica. Crear más empresas y startups requiere más que un cambio en las políticas. Requiere un cambio de mentalidad. La ONG. UBUNTU a creado PATORUZU LABS con la intención de crear emprendedores y startups tecnológicos – sociales internacionalizables. Un lugar, que proporciona orientación para fortalecer el entorno empresarial de los emprendedores del sector tecnológico y Social en Latinoamérica.

Hemos desarrollado 22 acciones que, si se toman en conjunto, pueden dar a las empresas Latinoaméricanas una gran oportunidad de éxito en el futuro. Ahora, hacemos un llamamiento a los emprendedores, inversores, asesores y a otras partes interesadas para que se sumen a este diálogo y compartan su visión sobre el manifesto, para así ayudar a avanzar hacia la adopción de este plan de crecimiento singular.

Nuestras recomendaciones son:

Educación y habilidades

Acceso al talento

Ser referentes del sector

Más acceso al capital, disminución de las barreras hacia el éxito

Políticas de protección de datos, seguridad y privacidad

Ecosistema tecnológico Latinoamericano

Educación y habilidades

• Lograr que los profesores tengan competencias digitales y estén a la altura de este reto.

• Enseñar a los niños los principios, los procesos y la pasión por el emprendimiento desde edades tempranas.

• Animar a los estudiantes universitarios a empezar un negocio antes de graduarse.

• Preparar a los graduados para un mercado laboral radicalmente diferente.

• Animar a las grandes empresas a proporcionar formación para el público general.

Acceso al talento

• Convertir Latinoamérica en el lugar más adecuado para que las personas con talento y más cualifcadas puedan crear una compañía y conseguir un empleo creando un visado para startups.

• Favorecer que las empresas puedan contratar empleados de fuera de sus países de origen.

• Hacer que para las empresas sea más fácil prescindir de sus empleados.

• Traer los mejores talentos de vuelta a casa.

Más acceso al capital, disminución de las barreras hacia el éxito

• Incrementar la inversión en startups, tanto privada como institucional.

• Facilitar que las empresas de gran crecimiento puedan recaudar capital a través de los mercados públicos.

• Comprar más a las pequeñas empresas.

• Instituir una E-Corp: un nuevo tipo de corporación común en Europa.

• Gravar las opciones sobre acciones como rendimientos del capital, no como renta.

Políticas de protección de datos, seguridad y privacidad

• Revisar y normalizar las leyes de protección de datos.

• Eliminar el requisito que exige a los proveedores de datos almacenar la información en un país en concreto.

• Hacer públicos más datos estatales.

• Hacer que los gobiernos piensen de manera digital.

Ser referentes del sector

• Iniciar un cambio de mentalidad en Latinoamérica en lo que se refere a la definición de éxito.

• Nombrar a un Chief Digital Offcer para cada país en Latinoaméricano.

• Crear un repositorio de “mejores prácticas”.

• Establecer un Foro Digital Latinoaméricano.

Educación y habilidades

Es necesario un mayor esfuerzo para dar acceso a todos los niños a formación en las TIC. Un estudio reciente basado en 190.000 encuestados de 27 países4 puso de manifesto que un 20% de los alumnos de educación secundaria nunca (o casi nunca) ha utilizado un ordenador en clase y los conocimientos informáticos de los profesores son insufcientes. Recomendamos lo siguiente:

Lograr que los profesores tengan competencias digitales y estén a la altura de este reto. Las tecnologías digitales ya no están limitadas a los ordenadores o a las telecomunicaciones. En la actualidad, están presentes en todos los aspectos de nuestras vidas, desde la investigación histórica, pasando por la formación en arte o en matemáticas avanzadas, estudios de geografía, etc. Nuestros hijos nacen en un mundo digital que no existía en la época de sus profesores. Si queremos que la próxima generación utilice las tecnologías digitales para construir un mundo mejor, tenemos que asegurarnos que las personas responsables de orientar y enseñar a los niños se sienten cómodos y tienen la capacidad de usar las tecnologías digitales.

Enseñar a los niños los principios, los procesos y la pasión por el emprendimiento desde edades tempranas. Si queremos que los más jóvenes creen sus propias empresas, necesitamos enseñarles cómo hacerlo. Tenemos que animarlos e inculcarles la pasión (y el orgullo) por hacerlo. No podemos esperar que cada niño o niña de 12 años cree su propia empresa, pero sí deberían saber qué signifca tener una idea, validarla y crear algo que puedan ofrecer a otras personas como producto o servicios. Las herramientas y el conocimiento están ahí. Sólo necesitamos asegurarnos de que esa pasión existe.

Animar a los estudiantes universitarios a empezar un negocio antes de graduarse. En Estados Unidos muchos estudiantes emprenden un negocio antes incluso de haberse graduado (esto pasa por ejemplo con el 20% de los estudiantes de CalTech, Stanford y Berkeley). Esto sirve para que los estudiantes se formen una idea de cómo es crear y gestionar un negocio al mismo tiempo que permanecen en un entorno protector y estructurado que actúa como una “red de seguridad” en caso de que fallen sus planes. Cuando terminan la universidad, la mayoría de los estudiantes ha perdido ya las ganas de correr riesgos, y con ellas, desaparece también la posibilidad de que creen o se unan a una startup. Las universidades deberían crear más cursos de emprendimiento y establecer una red de Viveros / Centros de Estudiantes Emprendedores (a través de una sociedad si fuera necesario) que puedan proveer a los estudiantes del apoyo y fnanciación necesarios para convertir sus ideas en realidad.

Preparar a los graduados para un mercado laboral radicalmente diferente. Las habilidades que se requieren hoy en día para prosperar en el mercado laboral son muy distintas de las de hace apenas una década, pero la mayoría de universidades han hecho muy poco para cambiar su currículum o dotar a los graduados de nuevas herramientas y capacidades. A corto plazo (12-24 meses), los países de la UE deberían ofrecer un “curso de certifcado digital” que ayude a los graduados a adquirir las capacidades digitales básicas para que sean más valiosos ante un posible empleador. A medio plazo (2-3 años), los países de la UE deberían asegurarse de que sus universidades añaden algún componente digital a todas las materias que imparten. También habría que tener más en cuenta a los estudiantes universitarios y proporcionarles un apoyo estructurado para que puedan conseguir experiencia en empleos a tiempo parcial, trabajos de verano y prácticas para complementar su formación académica. Esto les aporta una valiosa experiencia en empresas que les permite desarrollar habilidades transferibles y mejorar su capacidad para encontrar un empleo.

Animar a las grandes empresas a proporcionar formación para el público general. Mientras que se suele poner el enfoque en la escasez de habilidades en el campo de la informática y la tecnología, las empresas no sólo están formadas por programadores. También hay una escasez igual, si no mayor, en las habilidades de gestión y comunicación en la UE. Para crear y hacer crecer una empresa, los emprendedores necesitan managers, personal de ventas, responsables de RRHH y otros profesionales que puedan ayudarles a hacer crecer sus negocios. Las grandes corporaciones se han convertido en auténticas expertas en dar formación en este tipo de habilidades y se debería fomentar el que abriesen sus programas e instalaciones de formación a un público más amplio. Aquellos que se benefcian de este tipo de formación deberían ser animados a unirse a startups, en lugar de fundarlas (startups que pueden haber sido fundadas por corporaciones). Las compañías pueden contribuir con mucha más efcacia que el propio gobierno, ya que conocen de primera mano el entorno en el que las personas pueden aprender a través de la práctica.

Acceso al talento

Se ha identificado un salto cada vez más grande entre las necesidades de los empleadores y las habilidades de los empleados. El 26% de los empleadores tienen difcultades para completar los puestos que ofrecen por falta de talentos. Muchos emprendedores aspirantes se marchan de Latinoamérica a buscar fortuna en otro sitio. Hay unos 5.000 Chilenos en Silicon Valley, y se estima que en el área de la bahía de San Francisco hay 500 startups fundadas por Brasileños. Por lo tanto, nosotros recomendamos:

Convertir a Latinoamérica en el lugar más adecuado para que las personas con talento y más cualificadas puedan crear una compañía y conseguir un empleo creando un visado para startups. Este visado facilitará la creación de empresas en Europa por parte de ciudadanos extracomunitarios, así como la contratación de ciudadanos no comunitarios por empresas europeas.

Hacer que para las empresas sea más fácil prescindir de sus empleados. Las necesidades de los negocios cambian. La demanda del mercado fructúa. Los empleados no siempre mantienen su potencial o cumplen con lo que se espera de ellos. Para que las empresas europeas sean realmente competitivas, necesitamos que les resulte más sencillo dejar marchar a sus empleados y despedir a aquellos que están por debajo del nivel esperado. Para muchas empresas de todo el mundo que están pensando en abrir una nueva ofcina en la latinoamérica, uno de los principales motivos por los que se muestran reacios a ello es la posibilidad de verse estancados con una plantilla de trabajadores que no son capaces de adaptarse a la realidad de los mercados de hoy y mañana.

Virtualmente todos los países de Latinoamérica han visto con desesperación cómo algunas de sus mejores y más brillantes mentes se han marchado a EEUU. Esta “fuga de cerebros” ha tenido un impacto negativo en todos los aspectos de nuestra economía, dejando un gran vacío en cuestiones de liderazgo e investigación avanzada, así como en sectores académicos básicos, por nombrar algunos. Los países de Latinoamérica tienen que lanzar campañas dirigidas a este público, destinadas a traer el talento de vuelta a casa, a través de becas de investigación, soporte logístico y reconocimiento público.

Más acceso al capital, disminución de las barreras hacia el éxito

El descenso de las inversiones en capital de riesgo es alarmante, prácticamente se ha reducido a la mitad en su conjunto desde 2008. La reducción de estas inversiones en fases más avanzadas es aún más acusada. En consecuencia, recomendamos lo siguiente: Incrementar la inversión en startups, tanto privada como institucional. Ofrecer una serie de ventajas fiscales a aquellos inversores que compren acciones en compañías de alto riesgo, como los benefcios que ya se introdujeron en el Reino Unido por el EIS (Enterprise Investment Scheme) y el SEIS (Seed Investment Scheme. Actualmente, muchas startups Latinoaméricanas necesitan buscar financiación fuera de su país, y muchas veces también incluso fuera de Latinoamérica. Cuando se consiguen los fondos necesarios, en la mayoría de los casos se exige al equipo que se traslade al país del que provienen estos fondos. Esto supone una fuga de talentos a corto plazo y también la pérdida de capital a medio y largo plazo.

Además, se debería tomar alguna medida para animar a los que han montado un negocio próspero a reutilizar la riqueza que han generado invirtiéndola en aquellas empresas que están emprendiendo, y que pueden convertirse en las historias de éxito empresarial del mañana. Existen múltiples opciones, como el ejemplo israelí de permitir a los business angels que reconozcan sus inversiones en startups como pérdidas en el mismo año de la inversión, concediendo así una exención tributaria a aquellos que tengan rendimientos de capital en otros negocios o startups; o permitir a los inversores una deducción del impuesto sobre el patrimonio si invierten en una pequeña empresa de la latinoamérica.

Facilitar que las empresas de gran crecimiento puedan recaudar capital a través de los mercados públicos. Hacer que estos mercados sean una fuente de capital más accesible y atractiva para este tipo de empresas, similar al segmento de alto crecimiento del London Stock Exchange. Además, dada su considerable contribución a la economía, recomendamos la creación de una categoría dedicada plenamente a Internet y Móvil en los mercados de valores de la UE, reduciéndoles a las empresas europeas los incentivos para que salgan a bolsa en EEUU, basándonos en la rentabilidad del sector y ayudando así a contrarrestar las reticencias que pueda tener cualquier inversor.

Comprar más a las pequeñas empresas.

Las ayudas del Gobierno son una de las maneras de ayudar a prosperar a las pymes. Otra es asegurar que el propio gobierno contrate más servicios con estas empresas. En toda latinoamérica, la mayoría de los contratos públicos se firman con grandes compañías, a menudo multinacionales. Para muchos emprendedores, vender sus servicios al estado es prácticamente imposible. El proceso de adjudicación de estos contratos es complejo y los proveedores actuales se han atrincherado de tal manera que muchos emprendedores, ante la idea de tener que competir con ellos, se desaniman sin ni siquiera haberlo intentado. Si los gobiernos de la UE quieren poner en marcha los motores del crecimiento en sus países, deberían comprometerse a cambiar un porcentaje de sus contratos de adjudicación a empresas más pequeñas.

Instituir una Latin-Corp: un nuevo tipo de corporación común en latinoaérica Constituir una empresa tiene sus propios obstáculos en cada país de Latinoamérica. Algunos requerimientos que tuvieron sentido en su momento, como exigir una cantidad mínima de dinero para lanzar el negocio, no tener acceso a las acciones o el cumplimiento de requisitos legales complejos incluso para montar el negocio más pequeño, ahora no son más que un impedimento a la creación de nuevas empresas. Recomendamos la creación de un nuevo tipo de corporación, la Latin-Corp, que unifque los requerimientos en toda Latinoamérica, y que además la puede crear cualquiera en menos de 24 horas.

Esto simplifcaría no sólo la creación de nuevas empresas sino que también facilitaría el fujo de inversiones entre países, es decir, inversores de un país invirtiendo en compañías de otro. Gravar las opciones sobre acciones como rendimientos del capital, no como renta. En Latinoamérica, las opciones sobre acciones que se otorgan a los empleados en una empresa normalmente se gravan como impuestos sobre la renta, reduciendo su atractivo como mecanismo utilizado tanto para atraer el talento como para recompensar la toma de riesgo. Nuestro consejo es que las opciones sobre acciones ofrecidas por las empresas Latinoaméricanas se graven como rendimientos del capital, y no como renta ordinaria.

Políticas de protección de datos, seguridad y privacidad

Las regulaciones Latinoamericanas en materia de protección de datos están anticuadas. Es muy fácil que una empresa se vea afectada por una brecha de privacidad, lo que para empezar le disuade de intentar acceder a Latinoamérica. Por una parte queda mucho trabajo por hacer para proteger a los consumidores de manera consistente y efectiva, y por otra la mayoría de los gobiernos de Latinoamérica se está demorando a la hora de facilitar el acceso a algunos datos públicos, lo que sería fundamental para mejorar sus servicios y reducir costes operativos. Por lo tanto, recomendamos:

Revisar y normalizar las leyes de protección de datos.

La ausencia de una ley unifcada de protección de datos en Latinoamérica genera obstáculos innecesarios para las empresas que intentan hacer negocios con y a través de la región. Éste es uno de los motivos por los que tan sólo el 12% de todas las transacciones realizadas en Internet por consumidores europeos son transnacionales. En general, las leyes europeas son mucho más restrictivas que las estadounidenses, lo que sitúa a las compañías estadounidenses y a EEUU en su conjunto en una posición ventajosa en lo que de otra manera debería ser un terreno de juego equilibrado y justo. Abogamos por una nueva ley Latinoaméricana de protección de datos y su adopción por todos los países de latinoaérica